Misterios Dolorosos – La coronación de espinas

Anunciamos el tercer Misterio

La coronación de espinas

«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio

y reunieron alrededor de él a toda la cohorte.

Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura y,

trenzando una corona de espinas,

se la pusieron sobre la cabeza,

y en su mano derecha una caña,

y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo:

“Salve, Rey de los judío”». (Mt 27, 27-29)

«El amor hasta el extremo es el que confiere su valor de redención y de reparación,

de expiación y de satisfacción al sacrificio de Cristo.

Nos ha conocido y amado a todos en la ofrenda de su vida» (CIC, 616).

Ahora realizamos una breve pausa para la reflexión sobre el Misterio.

Proseguimos con un Padre Nuestro

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

Amén.

Progreso 47% – 29/62

Continuar ->

<- Anterior

Ir al Comienzo del Rosario