Historia del Santo Rosario

Antes de hablar a fondo sobre la historia del Santo Rosario, es fundamental conocer su significado. En síntesis representa a los 20 episodios de la vida de Jesús y de la Santísima Virgen. Cada uno de ello, considerados los más importantes dentro de nuestro dogma como cristianos.

Por otra parte, luego de anunciar cada uno de estos episodios, se debe rezar un Padre nuestro, diez Avemaría y un gloria. Es tal la devoción de los fieles, que hasta San Juan Pablo II, considera que con el Santo Rosario recibimos abundantes bendiciones.

Estas bendiciones vienen dadas por la intercesión de la Virgen María y que es atribuido al Santo Rosario. Por lo general, se realiza con un collar de cuentas, entre las cuales destacan cinco de mayor tamaño para diferencias los misterios.

A lo largo de este post, hablaremos sobre los aspectos más resaltes en la historia del Santo Rosario y todo aquello que debemos conocer.

Corona del Santo Rosario

La diadema del rosario, está constituida por cincuenta abalorios agrupados en número de diez. A estos los que llamamos decenas. Además, incluye un abalorio de tamaño más prominente, que llamamos misterios.

Unida en sus extremos, esta diadema tendrá en uno de ellos una pequeña placa triangular. En cuya arista ubicada hacia abajo se unirán cinco abalorios más. Donde el primero, el tercero y el último serán de un tamaño más prominente, tal como el de los misterios.

Al final de estos cinco abalorios, nos encontraremos un Crucifijo que colgará en la diadema. Cabe destacar que estos cinco abalorios representan las llagas de Cristo en donde se emplean las oraciones finales del Santo Rosario.

En diversos estudios acerca de la historia del Santo Rosario pudimos constatar que hasta hace pocos años, se rezaban solo quince decenas. Lo que cambió con la inclusión de los misterios luminosos. Aumentando el número de decenas a veinte.

Misterios del Santo Rosario

Cada misterio contemplado en el Santo Rosario, recoge cinco momentos diferentes que serán objeto de meditación. Pues nos transportan a lo que vivió Jesús y su Santa Madre durante su paso por la tierra.

El Santo Rosario es una representación de las rosas, como símbolo de la oración que es ofrecida a la Virgen María a lo largo de la diadema. Es decir, representa las etapas de su paso por la tierra, evidenciadas en la inmolación de los misterios.

Los misterios que contempla el Santo Rosario son cuatro y se dividen en los siguientes grupos:

Los misterios Dolorosos

Se rezan los días lunes y sábados. En ellos se contemplan la oración del Señor en el Getsemaní, su flagelación y la coronación de espinas. Del mismo modo, vemos su camino hacia el calvario, su crucifixión y muerte.

Los misterios Gozosos

Deben rezarse los días martes y viernes. Contemplan la anunciación del Ángel a María, la visita de María a Isabel y El nacimiento de Jesús. La ofrenda del Señor y el hallazgo del Jesús en el templo.

Los misterios Luminosos

El día para los misterios luminosos son los jueves. En los cuales se hace referencia al bautizo de Jesús en el Jordán, la autorrevelación de Jesús en las bodas de Canaán y el presagio del Reino y la mutación. La transformación del Señor y la Eucaristía en la última cena.

Los misterios Gloriosos

Estos se rezan los días domingo y miércoles. Dentro del Santo Rosario se contempla la resurrección del señor y la ascensión de Jesús a los cielos. La venida del Espíritu Santo sobre maría y los Apóstoles. Además de la elevación de María y la coronación de la Virgen.

Como hemos notado, el Santo Rosario es en sí la historia de nuestro Señor Jesucristo y la forma en la que se ha manifestado Dios para salvarnos. Desde la anunciación hasta la ascensión a los cielos del Cristo, nos hacemos participes del milagro de la salvación.


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