Acto de contrición

El Acto de contrición se percibe como un evento en que por reflexión o toma de conciencia nos permite aceptar que hemos pecado. Además nos hacemos responsables de todas las acciones que no son vistas con buenos ojos por Dios.

Darnos cuenta de cuán vulnerables somos para pecar, nos responsabiliza de las consecuencias y culpas que sentimos. Siendo este, el primer paso que permitirá al final de cuentas, arrepentirnos de corazón y prometerle a Dios ya nunca más pecar.

Es por ello, que el Acto de contrición es una oración elemental dentro del Santo Rosario. Nos reconocemos como pecadores y pedimos perdón antes de entrar en la presencia de Dios.

Ciertamente, hablamos del arrepentimiento y el compromiso a no pecar más, pero este acto cuesta mucho trabajo. O al menos es una característica del ser humano, ya que vivimos en un mundo pecaminoso y lleno de pasiones negativas.

Así como, de experiencias y de competencias poco sanas que nos inclinan hacia el pecado. Conozcamos más a fondo qué nos ofrece el Acto de contrición y por qué es tan importante como oración inicial dentro del Santo Rosario.

 

Me duele haber pecado

Una de las primeras catequesis que recibimos como cristianos es la aceptación de nuestra esencia como pecadores. Pero también, la absolución de los pecados por medio de la confesión y del mismo Acto de contrición.

Es decir, que el Acto de contrición no es más que en la intimidad hablar con Dios para confesarle que nos duele haber pecado. Pidiéndole perdón a pesar de todo y reconociéndolo como un Dios tan bueno.

Por otra parte, además de generar vergüenza y dolor, puede ser interpretado como un acto voluntario de una persona pecadora. Con el cual, desea resarcir todo lo malo que ha hecho al no seguir los mandamientos de Dios.

Si estamos arrepentidos de los pecados cometidos, hablemos con Dios a través de la contrición y comprometámonos a cambiar. Con el Acto de contrición podemos retomar el camino de la fe, de la esperanza y de la humildad. Dios que es un padre amoroso nos perdonará.

La iglesia y el Acto de contrición

En términos teológicos, la iglesia cristiana ha considerado que el Acto de contrición es vital y necesario. Afecta notablemente la santidad de la iglesia y esto nos hace responsables de mantenerla incorrupta.

Quizás por esta razón, Roma siempre ha considerado como acto seguido al reconocimiento del pecado un Acto de contrición y/o un acto de penitencia. Caracterizado por Yo Confieso con una dimensión de arrepentimiento y conversión.

Por su parte, es una segunda forma de esperanza acerca de la misericordia de Dios para perdonar y salvarnos después de haber pecado. Así está implícita en la expresión Perdóname y sálvame para nunca más pecar.

El conocido Concilio de Trento, señala que la contrición es como tener un dolor intenso y detestable que debe ser sanado solo con el perdón. Así mismo, en su apreciación Lutero lo consideró como la necesidad de hacer algo para evadir el infierno. Hecho oportuno en caso de estar en peligro de muerte.

Por todo lo antes señalado, es comprensible que para la iglesia el Acto de contrición constituye un sacramento. Lo que nos ratifica su importancia dentro del Santo Rosario, que además es una invitación para iniciar cualquier petición con esta oración.

Dios perdóname

Si quieres llevar a cabo un Acto de contrición fácil y sencillo, pero con resultados que te darán paz y tranquilidad, puedes seguir estas sugerencias.

Usa frases en cada momento en que la culpa o el dolor te agobien. Esta es la única manera de soltar todo lo que te hace sufrir intensamente. Veras que poco a poco va desapareciendo ese sentimiento dejado por el pecado y por tu falta a Dios.

Se irá instaurando en ti, la idea de que de Dios te ha escuchado y te ha perdonado, sin importar cuál ha sido tu falta. Estas tres frases son las ideales y te ayudarán satisfactoriamente:

  • Dios amado necesito tu perdón.
  • Detesto los pecados cometidos.
  • Te juro no volver a llevar a cabo acciones que vayan contra tus mandamientos.

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